Aquellos largos millones de años que pasaron en esta vida, pareciese que para nosotros los jóvenes fuese como si un dios del tiempo de manera efímera ante nuestros propios ojos y fríamente, pase y no dejase que lo observemos bien y/o detengamos para poderlo contemplar, es pues así el recorrer de nuestra historia, nunca nos detenemos a analizarla para poder abordar una mejor concepción sobre la realidad que nos toca vivir.
Día tras día construimos nuestra historia a gusto y manera propia, sin pensar en el futuro que estamos preparando, sin darnos cuenta de que mas allá nos arriba un profundo abismo, cual sedienta de mentes jóvenes espera a que demos el último de nuestros pasos y caigamos rendidos a sus aposentos, como cualquier mortal cayese rendido a los pies de Afrodita diosa de la belleza. Es por eso el motivo de que digamos alto al dominio de nuestros pensamientos vanidosos, así como Ulises dio un alto a la predestinación del hombre por los dioses, y valientes como el, debemos enfrentarnos a ellos para poder edificar nuestros verdaderos ideales.
Pero mientras sigamos cegados por las fantasías e ilusiones de nuestros pensamientos no podremos darnos cuenta de lo importante que fueron nuestras grandes culturas, cada una de ellas con sus particulares aportes que dieron para hacer de nuestro país un lugar multicultural.
Pareciese que este modo de vida proviniese desde tiempos atrás , donde los de la alta aristocracia sólo consideraban algo importante a lo que solo ellos apreciaban y entonces desde esos momentos se quedó impregnada en los pensamientos de las demás personas que lo transmitieron de generación en generación.
Es menester citar un ejemplo de cómo se menospreciaba el arte de las culturas, como es el de la cultura Vicus, donde en su descubrimiento participaron grandes arqueólogos y sacerdotes dedicados a este tipo de trabajo, que cuando hallaron a las cerámicas de la cultura vicus se dieron con la más grande sorpresa al encontrar en ellas impregnadas imágenes de actos sexuales y representaciones de los órganos sexuales, pero aparte de asombrarse, algunos sacerdotes se sintieron ofendidos ya que ellos consideraban, por doctrina, todas estas representaciones como pecado y su reacción inmediata fue destrucción, porque era obra del diablo mas no expresiones de arte; en consecuencia de sus modos de pensar sobre la sexualidad, hoy en día solo se tiene en los museos de arqueología peruana pocas cerámicas de esta cultura.
¿Y que tiene que ver con la mala valoración de nuestras culturas, este ejemplo sobre la cultura vicus? Que nosotros los jóvenes actuamos como aquellos sacerdotes, nos dejamos llevar por lo que dicen los que tienen un mayor poder que nosotros y no hacer lo que nosotros mismos opinamos. Entonces seamos como los arqueólogos, que en vez de contribuir con la eliminación de las cerámicas, se pusieron analizar la causa de aquellas representaciones, previo análisis y razonamiento, quienes al final lograron descifrar las causas: “el culto hacia la fertilidad” y así como ellos aportaron esas grandes explicaciones hacia la historia, nosotros también brindemos con nuestros triunfos grandes cosechas a nuestro futuro e historia peruana.





ahhh..aora entiendo tenès mucha razòn ,no hay q dstruir culturas sino or el contrario DESCUBRIRLAS...es por eso q quieres ser arqueologo cierto?'? se q serias el mejor amigo...sigue adelante!!! espero màs blogs!!
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